No soy la flor de tu pelo Ni la campana en tu risa No soy sombra, reflejo ni metal Soy más Soy menos Lluvia que te esquiva Mujer y hombre en el paraíso Animal en los infiernos Corrosión y polvo en tus ojos El desdén De una palabra humilde
No soy nada, Mas De lo que necesitas Y aun así Me sabes prescindible
De repente, el hombre tropezó. Mientras ocurría la caída, percibió un vacio en sus ideas. Nada pensó al caer al piso y no tuvo reacción alguna por el dolor. En una vertiginosa calle con miles de personas, caer le pareció un estado de paz absoluta. Un descanso a una agitada y difícil vida, una solución a la inclemencia de los hechos alrededor de él. Nada en su vida había sido fácil. Caerse lo fue. No sabía si este era un momento de piedad. Pidió perdón a aquellos que lo esperaban, y decidió quedarse ahí.
Mujer-nobleza el mundo te pertenece por derecho de cuna
Pero los caminos de arrieros te vencieron Te opacó la simpleza de los hombres Princesa de cuentos de antaño Marcada en la furia De lumbreras-pasiones
Conozco tu polvo Y aun te venero Mujer-profeta Exiliada a los prados Caminando entre los sordos Olvidada en lo mundano
Escribiré tu historia Por si algún día vuelves No quedarás Más que en el registro De mis manos anhelantes Y Cuando camines entre las aguas Al hundirte en la forja de los mares Tu historia será la mía Y me quedaré en los rincones Esperando Que resucites en mí
Se para detrás de una barra, para ser linda. Ese es su trabajo, y no le causa pesar hacerlo. Técnicamente atiende las mesas, pero para ser franco, lo que mejor hace es ser bonita, mostrar sus pechos y coquetear con cuanto varón entre por la puerta.
Quise dedicarle todo un cuento, imaginarme su historia y elevarla al pedestal en el que los escritores solitarios subimos a cuanta mujer nos gusta. Pero lo cierto es que no podría soportar yo mismo la presión del cliché.
Queda claro, que para variar estoy enamorado del amor. Es una cosa estúpida per se, y peor aun en estos tiempos barbaros en los que vivimos. Estas tierras desoladas donde todo dejo de sutileza, de poesía en las palabras y en las acciones ha muerto, para ser reemplazado por la lujuria simple, por el deseo de cada hombre y muer de compañía en el lecho.
Cualquiera que sea el caso, mis palabras sonaran a queja y a derrota. No tuve valor para hablar con esa mujer, y hoy, la tentación de tocarla en estas letras fue demasiado grande. Pero ella no se lo merece. Afuera, en este mundo de barbaros y cazadores, ella fue llevada dentro, fue elegida para ser parte de él. Ese hombre que se la llevo, le dio personalidad y un lugar dentro de este mundo. Yo, aun renuente a entrar en la barbarie, pienso en las letras que la recrean en ese otro mundo, el ideal. Ese, que cada día que vivo, va muriendo en mi cabeza. En cualquier momento seré un bárbaro más.
(Se presentan un hombre y una mujer. El tiene una actitud de desesperación. Ella solo se ve triste. Ambos caminan en línea recta uno al lado del otro pero a un metro de distancia)
Hombre: Calamidades. Solo este mundo genera tales calamidades. Te veo ahí, y te sé inalcanzable, mis manos lejanas y tu piel inaccesible. Dos metros infinitos, mil pasos por cada centímetro. ¿Qué oscuro espíritu nos mantiene alejados? ¿Qué demonio impío el que nos puso en esta ruta? ¿Qué dios podría decirse misericordioso si nos mantiene en estos caminos de locura? ¿Puedes romper tus pasos, amor? Esperarme… estoy cansado… pero no, no debo llamarte amor… prometí no hacerlo, no hasta que la suavidad de tus labios se depositara sutilmente en el ojo de mi corazón. Hacer menos nos mataría, nos destrozaría por la esperanza… esperanza vacía, asesina ¡De que sirves!
(El hombre sin dejar de caminar, mira a la mujer, se detiene y espera. La mujer al ver que se queda atrás se detiene)
Pero la tienes, ¿verdad? Tienes esperanza. Tonta mujer… de ser yo me entregaría al llanto, la ocupación de las mujeres… (El hombre comienza a llorar) Mira que tonto soy, creyendo las palabras de mi padre y llorando como mi madre… no, debo llorar por los dos, mujer de corazón de piedra…
(La mujer mira hacia arriba, como impaciente y comienza a caminar)
Mujer: Cállate ya… tu lengua afilada, espada derrotada, hizo que no vieras esas dos veces que nuestros caminos se cruzaron.
¡Por fin!, ¡el nuevo gran hardware para todos aquellos amantes de la tecnología! ¡Así es! Si tu vida es estar en línea, te tenemos una buena noticia: ¡ha llegado el revolucionario Necronet! el único hardware que te permite estar conectado a la red, incluso después de muerto. ¡Sí! ¡Como lo escuchaste! Necronet es un fabuloso producto nuevo de Hadestec, los que te trajeron el “atrapa almas virtual” y el “atrapa almas virtual para perros” que permite conectar el cerebro y los nervios de una persona fallecida al fabuloso mundo tecnológico de la computación.
Es muy sencillo. Tome a su persona recién fallecida favorita, conecte los punzantes sensores a su cerebro y a sus terminales nerviosas y, de inmediato, ¡su cadáver tendrá acceso al fabuloso mundo del internet y a las funciones de su computador casero!
Su muerto tendrá múltiples funciones gracias a Necronet: conéctese a su programa de charla favorito y al recibir un mensaje su cadáver le leerá el mensaje: ¡así como lo escucha! Escuchará de viva -¿o será muerta?- voz los mensajes que sus amigos les envíen, con la voz de el cadáver de su predilección. Además, si sus amigos mandan emoticonos ¡el hará la mueca que le ha sido enviada! Véalo sonreír, gruñir, llorar e incluso hacer muecas imposibles para un hombre vivo, ¡cómo hacer que se le boten los ojos!
Conectándolo a internet, le avisara con puntualidad de la hora y las noticias. Te avisara con sutiles gritos de terror si un virus intenta entrar en tu computadora e incluso suspirar ante los tiernos correos cadenas que tus amigos te mandan ¡Es la pura diversión!
Si usted usa algún procesador de textos, Necronet es lo que usted busca: con el sofisticado sistema de Necronet su cadáver escribirá todo lo que le dicte sin cometer faltas de ortografía ni de redacción. Además una de las nuevas funciones de Necronet es el poder nigro-tecnológico que ayudara a su cadáver a usar programas imposibles de entender para los hombres vivos como Excel, Photoshop, o el siempre irritante Itunes.
Además con el software incluido con Necronet, usted podrá programar a su cadáver para que tenga útiles y divertidas funciones, como servicio de despertador, lanzar maldiciones voodoo y hacer que su muerto baile o incluso asustar a sus amigos para este Halloween
Por eso y por muchas razones más, Necronet es la mejor opción si quiere sacarle jugo a la red y al cadáver que ha llegado a su vida. ¡Necronet!
Advertencia: Necronet no es compatible con Windows 95. Su cadáver puede pasar por el proceso natural de putrefacción si no se conserva adecuadamente. Si su cadáver muestra deseos de consumir cerebros humanos suspenda su uso.
-No, no podemos llegar a un acuerdo –dijo con cierta preocupación Rafael Ojeda- Por eso es que te llamamos, tú has sido capaz de solucionar algunas de nuestras discusiones. Es que, veras, estamos tratando de decidir cuáles son las posibles razones de la muerte de Leopoldo Serdán.
-¿Y ese quién es?…eh… ¿fue?-conteste yo perdiendo el interés, decepcionado de que no fuese a la fiesta a la que me invitaron
-¿No te acuerdas quién es? ¿Cómo no? El “Sorjuano”… ¿no? ¿No te suena? ah, no te preocupes ahí está en el sillón, muerto desde ayer.
Y en efecto, estaba el tal Sorjuano con los ojos abiertos, una palidez espectral y el hedor que despedía el último regalo de su esfínter relajado. En realidad, sorprendido no estaba o al menos no demasiado, la fiesta llevaba una semana y todavía estaban en la repisa una docena de botellas llenas y alrededor en todo el cuarto una centena de botellas vacías, vómitos y fluidos corporales que la discreción me impidió preguntar su naturaleza. Los fiesteros tenían una mueca de preocupación, provocada por el increíble esfuerzo mental que estaban haciendo, al buscar las causas de la muerte de su camarada y al mismo tiempo mantener sus funciones vitales, pese a que había más alcohol en sus venas que sangre buena y sana.
-Veras, llego ayer aunque lo invité desde el…-puso la mano en su mentón sin rasurar, pensativo- …jueves. Si, jueves… pero no llego hasta ayer. Se sentó en ese mismo lugar y dijo “Muchachos, sepan que los he querido mucho, pero necesito morirme así que, nos vemos” y cerro sus ojos y empezó a hacer esfuerzo. Nos dio gracia, no sabíamos que morirse costaba tanto trabajo. Y bueno, se murió… ahí está muerto, no te miento- me dijo señalándolode nuevo, esperando de mi una reacción de incredulidad.
-Entiendo, entiendo- dije con un poco mas de interés y un tanto de horror- y ¿porque no le hablan a la policía?
Todos los que aun no estaban ciegos por culpa del alcohol, voltearon y se me quedaron viendo.
-No, no… no, no, no, no…no, hay que averiguar primero porque se murió, si no que le vamos a decir al policía- dijo, satisfecho de su lógica.
-Bien- dije con algo de frustración y, después, con algo de miedo pregunte- ¿Cuáles son sus teorías?
-¡Ah! Tenemos varias, pero no podemos llegar a un acuerdo de cuál es la buena. Tenemos seis. Dile la tuya Ormeño.
Ormeño se levanto del suelo en el cual estaba vomitando. Con un pedazo de lo que apostaría es peperoni en su mejilla comenzó lento, pero con voz de orador.
-Pobre, pobre Sorjuano. Era poeta, no sé si sabias. Un día dijo que “cualquier cosa por su arte menos ser gay” y “que primero muerto que homosexual”. Pero el otro día volvía a ver a Pancho, bueno Franchesco. Guapote el Franchesco, con esa melena negra y su actitud de rocker. Bueno pues el Sorjuano lo vio y me cae que vi un bulto en su pantalón. Y como ante todo el Sorjuano es hombre de palabra, decidió morirse.
En circunstancias normales hubiese pensado que este comentario era uno de esos chistes de inclinación homofóbica, pero la seriedad de las palabras y la pequeña lagrima que salió del ojo de Ormeño, me dijeron que era serio. Me quede viéndolos pensativo esperando que alguien viera mi molestia y me dejaran partir.
-Yo digo- comenzó una pequeña chica de linda apariencia, aunque parecida a un ratón-que lo hizo por razones fiscales. Yo sabía que tenía un negocio en el que estaba evadiendo impuestos y debía su tenencia y el predial. Las nuevas teorías de la economía hablan de la maravilla de permanecer muerto dos o tres años para evadir impuestos eficientemente -la mayor parte asintió como celebrando las palabras de la chica-ratón, y ella sonrojada por esto continuo tímidamente- sin embargo, las nuevas teorías aun no hablan de cómo revivir para poder disfrutar de tu renovada vida fiscal…
-No, no te mueres para evadir impuestos- dijo un hombre perfectamente formal, que de no ser por el tambaleo de su perfecta postura, lo confundiría con alguien decente- te mueres porque de otra manera no puedes ser un individuo completo… verán la muerte es un proceso humano normal sin embargo trascendente que se requiere para el pleno entendimiento de la psique y de la naturaleza de la razón. A pesar de que se pueden plantear postulados y teorías acerca del entorno de Thanatos no es hasta la consumación el acto que la vida empieza a cobrar sentido y entonces todas las grandes teorías del ser comienzan a reformularse o quizá incluso a desaparecer para reaparecer en forma del no-ser, o medio-ser. Si… Nuestro Sorjuano es un pensador.
-Fue por una mujer- dijo una sombría, pero sexy mujer. –Sorjuano descubrió que la muerte es mujer y es el mas bello de los seres. Solo quería fornicar eternamente con la Parca- esto lo dijo mientras se mordía el labio tan fuerte que un hilo de sangre escurrió de su boca- Sorjuano es un hombre apasionado-dijo mientras lamia la fría y cadavérica mejilla de Leopoldo- si, si tan solo tuviese un poco de movilidad… yo…- después de eso, corrió al baño del que no salieron más que una serie de rítmicos gemidos.
-Bola de enajenados- un hombre gordo y sin camisa salió de un cuarto- si Sorjuano se murió fue porque en este momento prepara las defensas sacras en contra de la gran revuelta que Satanás está planeando para borrar a la humanidad del planeta y hacer de la tierra el nuevo inframundo donde todos los sobrevivientes seremos esclavos de las huestes infernales- terminó dramáticamente, un tanto corto de aliento y añadió- el me lo dijo en su poema “Me tengo que morir para matar a Satanás y salvar a la humanidad”-
-¿Y este tipo quién es?- preguntó Ojeda un poco de malhumor- Bueno, que mas da… ¿qué opinas? ¿Por qué se murió?
Yo que en ese momento ya me había servido de la mejor botella en la casa, no estaba poniendo atención.
-Ah, si… pero dijiste seis teorías, y nada más me dijiste cinco-
-De veras, oye- detuvo a una mujer que estaba caminando como enajenada y murmurando algo como “quiero ir al baño, pero la desgraciada de Armanda no sale”- ¿No has visto a Teresa?
La mujer murmuradora, señaló a la barra justo a mi lado. Junto a mi una mujer de belleza inigualable –o tan bella como me permitía notar el segundo vaso de whisky- algo adormilada y con resaca, fijo perezosamente la vista en Rafael.
-Ah si- dijo con una voz que me parecieron campanas armónicas y melodiosas- yo creo que el esta soñando. Es un poeta y necesita soñar, la noche no le alcanzaba.
Dijo esto de una forma tan bella, que hicieron que me sonrojara aun más que por el tercer vaso de whisky en menos de cinco minutos que me bebí. Quiza esa distracción fue suficiente para que mi cerebro dejara de enfocarse en el muerto y sin perder más tiempo invite a la somnolienta Teresa por un café.
Ya nos íbamos cuando Rafael me pregunto con cierta desesperación – ¿Entonces cual es la razón de la muerte de Sorjuano?
-Eh… la número tres- dije yo sin interés- si, tres-
-Gracias hermano, nos salvaste la vida- muchachos es la razón tres-
Entonces Teresa y yo nos fuimos a un café, después del cual ella cayó muerta de sueño. Bueno, lo de muerta es una expresión, creo que ella también quería soñar un rato y solo se durmió. De haber sido más empático hubiese rezado una oración por Leopoldo Serdán. O quizá hubiese tenido piedad con los fiesteros, cuando me enteré que aun se angustiaban por saber cuál erala razón numero tres.